Un largo vuelo y ¡ya estamos en Bali! Disfrutando juntos… by Verónica Blume

11/07/12

Buenos días!

Llevamos dos días en Bali. Sobra decir que esto es el paraíso, claro… . Os lo contaré cuando conozca un poco mejor cuando se me pase el alucine inicial y conozca un poco mejor esta isla.

Sigo asombrada ante el efecto magia que se produce cuando uno da el paso, planea un viaje, se embarca y aparece, después de muchas horas de vuelo transcurridas con más o menos dignidad, en la otra punta del mundo.

Ya os conté que los últimos días antes del viaje estaba nerviosa con los preparativos propios de una aventura como esta. Ahora me doy cuenta que mis nervios se debían más al hecho de salir de nuestra rutina, que es nuestro marco de seguridad, a pesar de que a veces nos puede aburrir terriblemente. Yo estoy más o menos acostumbrada, y Liam ha viajado antes, pero la mente de una madre no puede evitar plantearse cómo vivirá el niño el cambio de realidad.

Observando a Liam, de nuevo, me reconozco en su forma de hacer, y disfruto de la naturalidad y pureza de su expresividad. Yo diría que la sensación de vértigo ante lo desconocido es un instinto animal, y en situaciones como esta salta a la vista que la sensación de seguridad en un niño poco tiene que ver con el hogar o las cosas materiales en su vida.

Su hogar eres tu, eres su seguridad y el barómetro con el que medirá la experiencia. Y eso vale en España, en Bali, y en cualquier lugar. Yo me abro a culturas diferentes y él crece a todos los niveles haciendo lo mismo. En el momento que a mi me entra la duda, veo claramente como él se limita también.

Para todos los que viajéis estas vacaciones, cerca o lejos, os animo de corazón a hacer cosas diferentes, a probar pequeñas aventuras compartidas, en las que tanto ellos como vosotros estáis en la postura del observador, y podéis compartir la curiosidad o cualquier otra emoción que surja ante la novedad. Nuevos sabores, olores, sonidos, lugares, etc… una oportunidad única para practicar la comunicación en “formato diálogo” o compartiendo la intensidad de un momento especial sin palabras. Esos momentos, sencillamente, no tienen precio.

En cuanto al viaje, mi intención era hacer un post sobre cómo volar con niños. Después del vuelo de 16 horas, llego a la conclusión de que no hay reglas, cada vuelo es único, y cada momento es diferente. Tengo mis pequeños rituales de modelo viajera: mucho agua, varias capas de crema hidratante, pies descalzos, paseos por el pasillo tratando de estirar la espalda, rotar los tobillos y la cabeza,leer, meditar, etc…

Inevitablemente, todo esto cambia cuando viajo con Liam, claro. Cuando era bebé, los momentos críticos de cambios de presión los salvaba mi leche materna primero, y los biberones después. El resto del viaje consistía en mucho arropamiento, mi mochila llena de fruta cortada, tortitas de arroz y demás snacks- pasatiempos, y mucha, muchísima calma por mi parte.

Ahora que estamos prácticamente a las puertas de la preadolescencia, aunque me oponga, triunfa el entretenimiento on board: películas, música , cada pase de las azafatas ( le chiflan las bandejas de comida , cosa que aún no entiendo…). El momento del despegue y el aterrizaje ahora son emocionantes, su manita busca la mía y sus ojitos brillan. Durante el viaje me avasalla con preguntas sobre nuestro destino, y el momento de dormir es un auténtico campamento boyscout, en el que suelo acabar con las piernas dormidas por el peso de las suyas. Increíble cómo crecen… No me cansaré nunca de repetirlo.

Aquí os dejo mis primeras impresiones, que plasmo desde una nube de jetlag que estamos sufriendo intensamente los dos. Son seis horas de cambio de horario, así que por ahora, los días son cortos, y las noches, eternas!

Sacarlos de su realidad es un regalo para su percepción del mundo, sacarlos de sus ritmos y horarios es otra historia, que aún estoy intentando conquistar…

Y aquí, fotitos de este maravilloso lugar en el mundo!:

Playas, playas y más playas...

Liam disfrutando en el paraíso

Chiringuito , música, puesta de sol y mucha buen onda bajo la mirada observadora de mi hijo....

Corre, salta y goza sin parar!

Hasta la semana que viene,

Un gran abrazo

Vero

PUBLICADO POR Kids me EN 11:21 PM 4 COMENTARIOS.
Etiquetas: , , ,


  1. pepe dice:

    “Ahora me doy cuenta que mis nervios se debían más al hecho de salir de nuestra rutina, que es nuestro marco de seguridad, a pesar de que a veces nos puede aburrir terriblemente”.
    “disfruto de la naturalidad y pureza de su expresividad. Yo diría que la sensación de vértigo ante lo desconocido es un instinto animal”
    “Sacarlos de su realidad es un regalo para su percepción del mundo”
    Me quedo con estas tres frases tuyas en la que seguramente dices mucho de ti, por su significado profundo segun en el contexto.
    Gracias por tu escrito, cada vez son más interesantes…

  2. MAR dice:

    Me encanta como escribes y descries tus emociones y sentimientos.. te entiendo mucho, ya que tu punto de vista de madre es muy auténtico!
    Quedo a la espera de más… felices vacaciones

  3. Nuria U.C. dice:

    Las fotos son muy bonitas, la primera es preciosa. En dos ocasiones hice un largo viaje con mis hijos, bueno en el primero solo con el mayor y en el segundo con los dos. También tenía muchísimos nervios y preocupaciones antes del viaje, finalmente todo fue mucho mejor de lo que había imaginado. Durmieron casi todo el vuelo, se portaron mejor que en casa y se adaptaron al nuevo lugar de vacaciones mucho mejor que nosotros. Esa buena experiencia me ha animado a probar con nuevos viajes.
    Qué tengas unas muy buenas vacaciones.
    Besitos,
    Nuria.

  4. Martina dice:

    Que bonito vivr contigo el viaje y que nos dibujes tan ien tus sensaciones. Estás haciendo un gran trabajo de mami con Liam, y ese es un gran regalo para su vida. besos y happy birthday a ambos!!!

Deja un comentario